La clave está en la elegancia y la firmeza.

Hace un tiempo os hablaba de la importancia de la desconexión digital, y es por ello, por lo que me he tomado unas necesarias vacaciones.

Pero ya más relajada y con las pilas cargadas retomo este maravilloso ejercicio de meditar con letras que inicié hace ya un añito.


Como la vuelta a la rutina implica retomar "rutinas", y dentro de ellas, algunas relaciones por obligación, mi post de hoy va dirigido a esas personas con las que la "bateria" se nos puede quedar corta, debido al desgaste que nos puedan suponer: las personas estólidas.

Este palabrejo describe a alguien que:

- Muestra una falta de empatía: No muestran interés verdadero por los sentimientos o experiencias de los demás.

- Se expresa a través de discursos fútiles: Sus conversaciones carecen de profundidad y suelen ser repetitivas y sin propósito.

- Resistencia al cambio: Prefieren mantenerse en su zona de confort y evitan situaciones que requieran adaptabilidad o reflexión.

Lo peor de las personas estólidas no es su forma de ser, sino su ánimo de dañar a otr@s.

Por eso, confrontarles puede ser todo un desafío acompañado de una factura emocional.

Aquí os dejo algunos consejos que os ayuden a confrontarles de manera elegante y efectiva. 

 1. Mantener la calma: Es importante no dejarse llevar por la frustración y mantener un tono sereno y controlado.

2. Utilizar un  lenguaje preciso y elegante: Aquí mi consejo es que utilices palabras y frases que requieran un esfuerzo intelectual para ser comprendidas. Esto no solo subrayará tu postura, sino que también dejará (o debería) a la persona estólida reflexionando sobre tus palabras

3. Establecer límites claros: Sé direct@ sobre lo que no estás dispuesto a tolerar. Por ejemplo, puedes decir: "Aprecio tu punto de vista, pero prefiero conversaciones que aporten valor y profundidad."

Mi conclusión es que confrontar a una persona estólida no tiene por qué ser una experiencia negativa. 

Al usar un lenguaje calmado, educado y elegante, podrás establecer límites claros, manejar la situación de manera que te sientas segur@ y respetad@, sin necesidad de sentirte mal contigo mismo. 

Ánimo con la vuelta.

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