Las pequeñas travesuras de la vida...

La vida está llena de opciones...

Desde el momento en que suena el despertador por la mañana y te planteas si apagarlo o lanzarlo contra la pared, hasta la elección de la cena ¿Ensalada o pizza otra vez?.

Pero, ¿cómo saber cuándo una opción merece nuestra preocupación o simplemente una carcajada?

Preocuparnos es un arte que muchos dominamos con maestría. 

Es esa habilidad innata para ver un email del jefe y sentir cómo el estómago se convierte en un nudo marinero; o esa sensación de pánico cuando la suegra anuncia una visita sorpresa y tu casa parece la escena de un crimen... 


Permitidme la salida de tono, pero a veces, es mejor optar por "descojonarse": 

- Qué el WiFi falla justo cuando estás por enviar ese trabajo importante...Ríete de la ironía tecnológica.

- Qué te has puesto dos calcetines de diferente color... Felicidades, eres pionero en la moda asimétrica.

En conclusión, si la opción no afecta a tu salud, a tu economía o a tu paz mental a largo plazo, probablemente sea un buen momento para "descojonarse".

Y si aún así decides "acojonarte", recuerda que en la vida, incluso el camino más empedrado puede estar lleno de oportunidades... para por lo menos, tropezar con estilo.

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